EL sonido del violín es encantador y mágico, aún en estos tiempos de loops, protooles y demás ingenios digitales. Dichas características se multiplican si se trata de un Stradivarius, instrumento legandario con justa razón, pues no existía explicación para su peculiar timbre.
Hasta ahora, como se puede leer en esta nota publicada recientemente en el diario español El País:

La excepcional e inigualable calidad acústica que desde hace tres siglos caracteriza a los violines del luthier italiano Antonio Stradivari o Stradivarius se explicaría por la densidad de su madera, según el análisis de un médico holandés gracias a un escáner médico.
El doctor Berend Stoel, de la facultad de medicina de la Universidad de Leiden (Países Bajos), explica en un estudio publicado esta semana que, junto al luthier estadounidense Terry Borman, ha practicado una tomodensitometría con un escáner a varios violines fabricados por Stradivarius (1644-1737) y Guarneri del Gesu (1698-1744).
La calidad del material es crucial
La calidad de los materiales utilizados para fabricar estos violines tienen la clave del secreto de su sonido. Según el estudio, la densidad de la madera de los stradivarius es uniforme en toda su superficie. El análisis se detiene ahí, ya que para examinar la madera con detalle sería necesario dañar los violines, que valen varios millones de euros cada uno.
El método de análisis menos invasivo es la tomodensitometría, utilizada sobre todo en el estudio de los tejidos pulmonares. Con ella se evaluó la densidad de la madera de estos violines.
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